Una pregunta
fundamental dentro del marco de las tecnologías de la información es si la
sociedad dicta el curso del cambio tecnológico o si es la tecnología la que
determina a la sociedad. Podemos decir que, aunque en ocasiones, alguna pueda
privar sobre otra, en general es un proceso de retroalimentación donde ambas
ocurren simultáneamente. La sociedad posee una demanda y se genera tecnología
para poder satisfacer dicha necesidad. Opuestamente, la tecnología puede
generarse e intentar penetrar dentro de la sociedad, pero depende de la última
si esta es incorporada o no en el día a día de las personas. Ademas, el hombre
puede ser tanto el dueño, como el esclavo de la tecnología.
Un ejemplo de
ello puede apreciarse en la película “Los dioses deben estar locos”, donde una
tribu feliz, donde no hay rencor, envidia, que vive con lo poco que le ofrece
la naturaleza, y ni siquiera necesita de leyes para mantener el orden social es
puesta a prueba cuando a ella ingresa una botella de coca cola que representa
“la tecnología”. Esta tecnología facilito muchas de las tareas del día a día de
la tribu. Sin embargo, sus habitantes terminaron siendo adictos a la tecnología
al punto de que todos querían utilizarla y el resultado fue violencia dentro de
la tribu.
Otro elemento
importante a señalar es que en este caso, no fue la sociedad quien demandó esta
tecnología, sino que, con su otra tecnología, el conocimiento transmitido de
generación en generación, podían realizar todas sus rutinas sin mayores
dificultades, y una vez que apareció la botella fue la tribu en si quien como
sociedad decidió incorporarla a su vida diaria.
En esta misma
película se contrasta esta vida rural con la vida en la ciudad, donde todas las
personas viven aceleradas, y con una alta demanda tecnológica, convirtiéndose a
sí mismos, en esclavos de la tecnología.
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