Las tecnologías de la información y comunicación
(TIC) han generado una gran revolución en la forma en que accedemos, nos
apropiamos, y transmitimos información, generando nuevos desarrollos sociales,
políticos y económicos, y ello ha permitido el desarrollo de lo que hoy en día
conocemos como cibercultura. Para definirla debemos primero, conceptualizar el
medio del cual depende, este es, el ciberespacio.
El ciberespacio, entendido como “la ‘red’, es el nuevo medio de
comunicación que emerge de la interconexión mundial de los ordenadores, designa
también el oceánico universo de informaciones que contiene, así como los seres
humanos que navegan por él y lo alimentan”. Por otra parte, el neologismo
cibercultura, se refiere al “conjunto de las técnicas (materiales e
intelectuales), de las prácticas, de las actitudes, de los modos de pensamiento
y de los valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento del
ciberespacio” En la confluencia dinámica de ambas categorías emerge la cultura
de la sociedad digital contemporánea (Gutiérrez e Ignacio, 2009).
La cibercultura se puede apreciar desde tres puntos de vista:
1. Interactividad; que es la relación entre la persona y el entorno digital
definido por el hardware que los conecta a los dos
2. Hipertextualidad; que es el acceso interactivo a cualquier cosa desde
cualquier parte. Es una nueva condición de almacenamiento y entrega de
contenidos
3. Conectividad; que es lo potenciado por la tecnología, por ejemplo
internet.
La cibercultura incluye varias interacciones humanas mediadas por la red de
computadores, como son actividades, ocupaciones, juegos, lugares y metáforas, e incluyen una variedad de aplicaciones informáticas.
Algunas son ofrecidas por especialistas en software y otras son protocolos
propios de internet. Algunas de estas actividades y aplicaciones comprenden:
Blogs, redes sociales, wikis, juegos en línea, juegos de rol, televisión
interactiva, agregadores de noticias, comercio electrónico, pornografía, foros
de discusión, etc
La cibercultura no existiría sí no la
hiciéramos funcionar todos los días. El hombre se ha vuelto dependiente de ésta
y ahora la considera como algo necesario para hacerse la vida más sencilla,
ahorrando tiempo y en algunos casos hasta dinero. También es un medio masivo de
comunicación, pues es una conexión mundial. Por desgracia no puede estar al alcance
de todos, es limitada, por lo que el hombre debe implementar y actuar de forma
inclusiva, para extender la cibercultura a todos los sectores de la sociedad y
que todos puedan hacer uso de las ventajas que ofrecen las TIC
Fuentes:
Sierra Gutiérrez, Luis Ignacio; (2009). Reseña de
"Cibercultura. La cultura de la sociedad digital" de Pierre Lévy. Signo y Pensamiento, XXVIIIEnero-Junio,
386-388.
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