jueves, 23 de junio de 2016

Reflexión del Seminario del grupo 3: Cibercultura

Las tecnologías de la información y comunicación (TIC) han generado una gran revolución en la forma en que accedemos, nos apropiamos, y transmitimos información, generando nuevos desarrollos sociales, políticos y económicos, y ello ha permitido el desarrollo de lo que hoy en día conocemos como cibercultura. Para definirla debemos primero, conceptualizar el medio del cual depende, este es, el ciberespacio.

El ciberespacio, entendido como “la ‘red’, es el nuevo medio de comunicación que emerge de la interconexión mundial de los ordenadores, designa también el oceánico universo de informaciones que contiene, así como los seres humanos que navegan por él y lo alimentan”. Por otra parte, el neologismo cibercultura, se refiere al “conjunto de las técnicas (materiales e intelectuales), de las prácticas, de las actitudes, de los modos de pensamiento y de los valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento del ciberespacio” En la confluencia dinámica de ambas categorías emerge la cultura de la sociedad digital contemporánea (Gutiérrez e Ignacio, 2009).

La cibercultura se puede apreciar desde tres puntos de vista: 

1. Interactividad; que es la relación entre la persona y el entorno digital definido por el hardware que los conecta a los dos
2. Hipertextualidad; que es el acceso interactivo a cualquier cosa desde cualquier parte. Es una nueva condición de almacenamiento y entrega de contenidos
3. Conectividad; que es lo potenciado por la tecnología, por ejemplo internet.

La cibercultura incluye varias interacciones humanas mediadas por la red de computadores, como son actividades, ocupaciones, juegos, lugares y metáforas, e incluyen una variedad de aplicaciones informáticas. Algunas son ofrecidas por especialistas en software y otras son protocolos propios de internet. Algunas de estas actividades y aplicaciones comprenden: Blogs, redes sociales, wikis, juegos en línea, juegos de rol, televisión interactiva, agregadores de noticias, comercio electrónico, pornografía, foros de discusión, etc

La cibercultura no existiría sí no la hiciéramos funcionar todos los días. El hombre se ha vuelto dependiente de ésta y ahora la considera como algo necesario para hacerse la vida más sencilla, ahorrando tiempo y en algunos casos hasta dinero. También es un medio masivo de comunicación, pues es una conexión mundial. Por desgracia no puede estar al alcance de todos, es limitada, por lo que el hombre debe implementar y actuar de forma inclusiva, para extender la cibercultura a todos los sectores de la sociedad y que todos puedan hacer uso de las ventajas que ofrecen las TIC



Fuentes:
Sierra Gutiérrez, Luis Ignacio; (2009). Reseña de "Cibercultura. La cultura de la sociedad digital" de Pierre Lévy. Signo y Pensamiento, XXVIIIEnero-Junio, 386-388. 

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